Había una vez una nenita perdida en una isla. Era muy chiquita, tenia el pelo marrón pero no sabía su nombre, que raro. Cuando crecio la criaron los animales de la isla, la llamaban Sayl pero le sonaba muy parecido a su nombre. lo más raro todavia es que podia reconoser cualquier codigo, idioma, etc. etc. Ella no conocia la ciudad, por lo que tambien es raro. Ella tenia un sueño pero no lo escribire. Un día, cuando salio con sus amigos animales, junto a la orilla había un barco. Los animales compararon el hombre con ellos, no se parecían en nada, por ejemplo no tiene trompa, pero la elefanta sí, no tiene plumas pero el pavo real sí. Bueno, Sayl se parecía en todo. El hombre que bajó del barco iba a explorar la isla. De pronto se cayó en la casa de un cocodrilo, este se enfureció mucho y llamó a los otros les dijo ya hay cena y un montón de cocodrilos se les vinieron encima. Uuuff unos minutos más y los comían Sayl les dijo que no, no se coman a el hombre que se vayan a su casa y piensen en lo que hicieron . El hombre se llamaba Roberto. Luego de hablar el le preguntó si quería ir al pueblo, ella dijo sí. Roberto empezaba a enamorarse de Sayl pero igual se le notaba. Un día se escapó de su casa y fue a visitar a Sayl pero se había dormido como la bella durmiente pero despertó. Un día misterioso encontró la tele encendida, era raro por dos razones, una porque no la había dejado encendida y la otra era porque nunca la dejaba encendida. De pronto se metió en la tv pero se le cayó el control y no salió más. Paso largo tiempo y seguía atrapada pero un día Roberto encendió la tele y justo salió Sayl que lo abrazó fuertemente y se hicieron no amigos sino mejores amigos. Luego de laaaaargo tiempo una chica ya más grande se acercó a Sayl y le preguntó --¿Saly?-- y ella se acordó de que esa niña era su hija y se abrazaron y se fueron a casa.
y verdolin verdolaga este cuento así se acaba.